Natario: Hay una historia general que recorre el disco de principio a fin

Charlamos con Natario sobre el nuevo material “Club de Canciones”, un disco de historias, recuerdos y heridas.

DLVE: ¿Cómo definirías “Club de Canciones” desde el punto de vista narrativo y sonoro?
N: Desde el punto de vista narrativo, este nuevo álbum cuenta historias que podrían pasarle a cualquiera. Historias de amores o desamores, historias de esperanza, y también de momentos de reflexión o de duda. Y es una seguidilla de canciones que me gustó entrelazar en una historia principal. Sí bien cada canción tiene sus personajes y su desarrollo, hay una historia general que recorre el disco de principio a fin que tiene que ver con una persona que llega a un lugar y empieza a contar algunas historias propias entrelazándolas con historias ajenas y sintiéndose reflejado por algunas de ellas, o bien porque le sucede algo
que las relaciona o bien porque entiende que existen otros puntos de vista o realidades que no había contemplado. Desde el punto de vista sonoro, hay una expansión en cuanto a lo estilístico que amplía el universo de lo que yo venía haciendo, y tiene que ver con haber podido darme la libertad de escribir canciones desde una parte esencial y no desde lo estructural de un estilo en particular. Y entonces a esa parte esencial que salió de algún lado de mi mente poder ir acomodándola y decorándola con lo que creí que el mensaje de cada canción describe. De ahí salen canciones rockeras con guitarras filosas o canciones un poco más tranquilas con guitarras acústicas y también hasta algunas que se acercan al pop o algún ritmo rioplatense.
DLVE: ¿Cuál es la evaluación que hacés del nuevo material a nivel producción?
N: A nivel producción, lo que me interesó es poder transmitir un mensaje que sea claro desde lo conceptual y simple desde lo musical. Estoy acostumbrado al rock de guitarras eléctricas
al frente, pero en este caso lo pensé inicialmente desde una sola guitarra acústica, con una letra, una melodía y una guitarra que acompañe como base esencial de todo, que es lo que más me gusta hacer. No le di participación a ningún productor externo porque creí que podía transmitir lo que quería con una producción propia, con la ayuda de mis compañeros de banda en cuanto a detalles de formato, y con el ingeniero de estudio en cuanto a detalles de sonido. con la intención de no grabar demasiados instrumentos ni sonidos, sino que respete la base de cada canción y de a poco ir agregando de a una cosa a la vez sin necesidad de sobresaturar para que no pierda esa simpleza ni esa esencia. Y luego fue cada canción la que según su mensaje me llevó a hacerla sonar de una forma o de otra.
DLVE: ¿Hace cuánto vienen trabajando en estas canciones?
N: Venía de un parate grande a nivel compositivo y de no poder redondear muchas ideas que tenía dando vueltas y que no se concretaban. A raíz de eso, durante este mismo año un día decidí empezar desde cero, dejar de pensar primero en estructuras o formatos musicales, sino que decidí empezar a sacar todo lo que tenía adentro. Prendí un grabador, y empecé a tocar acordes, tararear melodías y decir frases de la forma que salía, de manera totalmente desordenada. Me di cuenta que dentro de toda esa catarsis o de ese exorcismo había bastantes cosas que surgían. Con el tiempo me puse a acomodar todo eso para ahí sí darle forma a las canciones.
DLVE: ¿Cómo notaste la recepción de la gente con el nuevo material?
N: Yo creo que habiendo pasado tantos años de la publicación de los temas anteriores yo necesitaba hacer canciones nuevas, porque hacía mucho tiempo que veníamos con las mismas. En ese sentido creo que a la gente le pasaba un poco lo mismo y me preguntaban cuándo iba a aparecer algo nuevo.

Entrevista realizada por Carlos Milanesio para delaviejaescuela.com

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