CARAJO: Alma, fuego y pura vida.

Carajo detonó  por segunda vez en el año los pilares de Studio Theater.

Convertido en la nueva plaza fuerte del rock en Córdoba, Studio recibió por segunda vez al power trío liderado por Corvata. Carajo es sinónimo de distorsión, volumen alto y festejo; y eso fue justo lo que pasó el sábado.

Apenas unos minutos pasadas las 22 los vimos subir a las tablas para arremeter con “Haciendo Historia”, canción que inaugura “Basado en hechos reales”. Al grito áspero de “Quieren ser libres?” continuo la vorágine inicial, con uno de los hits obligados directo desde “El mar de las almas”. Para finalizar el triplete del arranque, “Fin al dolor”.

“Como está Córdoba esta noche? Gracias por el aguante”. El agradecimiento de Corvata que fue repetido incesantemente, dejando en claro que lo que pasa entre Carajo y la docta no es una relación más del montón, es genuina hasta la médula.

El show estuvo pensado como un popurrí bastante completo de clásicos, las más nuevas y alguna que otra rareza. Dentro de estas destacaron fuertemente “Una nueva batalla” y “Alma y fuego”, de culto carajero por excelencia. 

“Basado en hechos reales” es un disco que reafirma a una de las bandas que mejor suenan en el país, en el vivo las ejecuta con perfección milimétrica y eufórica. Distingue muchísimo O.D.I.O, generando un aura oscura y de protesta. Ni hablar de cenizas, la skater que recuerda mucho a las primeras épocas más punks, y que tuvo el blooper de la noche. A mitad del riff inicial, Tery cortó en seco: “Me olvidé de afinar”. Acto seguido, entonó “El Manual de las derrotas”. “Quien vendrá detrás” con dedicatoria a Santiago Maldonado y los pueblos originarios del sur fue otro de los picos altos del nuevo repertorio.

Si el power trío tiene una marca identitaria, son sus puestas en escena. Está vez, un juego de luces por demás ambicioso decoraba la totalidad del escenario por detrás de Andy y sus platillos. Y desde lo musical, esa marca son las intros con audios y recortes que anticipan la tormenta próxima a desatarse. Interferencia y un interruptor cambiando de canal a la par de una voz que dicta noticias como el preámbulo de uno de los momentos más pesados de la noche. “Histeria, TV, canción de moda” midió fuerte en la escala Ritcher. Las réplicas llegaron con “Ácido” (acaso la mejor canción del trío?) y el llanto de un recién nacido anunciando el caos pronto a llegar.

Acariciando el final, “Triste”, “Chico granada” y “Luna Herida”, que dieron paso a los bises.

Como ya dijimos, la puesta de luces fue ambiciosa. Y ante un Studio colmado, se tiñeron de rojo al compás de las alarmas. “Advertencia”, el corte de “BEHR”, ya ganó un lugar fijo en los Setlist carajeros.

“Falta muy poquito para votar. Pensemos bien qué decisión vamos a tomar. Hasta que llegue el 27 vamos a Sacarnos la mierda gente”. Increible como casi 20 años después, la vigencia de “Sacate la mierda” se mantiene intacta y es atemporal. 

Para el cierre, extremas reacciones. “Joder” y la adrenalina de un riff veloz y filoso que fue acompañado por el pogo de la noche. Parecía que enganchaba con el Medley de Pantera, pero era hora de abandonar el escenario. Mientras Corvata, Tery y Andy se despedían, escuchábamos “Cenizas” en su versión cumbianchera y caravanera. 

Si vivir es festejar, entonces festejemos!

Crónica: Agustín “Cabeza” Martinez

Fotos: Martín Cornejo

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