EL KUELGUE: “Del planeta Numir a Córdoba capital”

Si algo estaba esperando el público cordobés, era la llegada de Julian Kartun y sus diez músicos más para llenar de actitud, amor y baile, al recinto de la Plaza de la Música, este jueves 26 de marzo. De hecho, la fecha prevista originalmente para la presentación del show, era el viernes 27, pero debido a su gran repercusión, las entradas se agotaron rápidamente y lanzaron una fecha más para dejar a todos satisfechos aprovechando su gira nacional luego de la estricta cuarentena.

La banda, que comenzó por allá en el 2004, como una broma pasajera por sus integrantes principales, Julian Kartun en voz, Santiago Martinez, en voz y teclado, Juan Mojoli en bajo, Pablo Vidal en saxo, Tomas Baillie en bateria y demas, terminó consagrándose como una de las más queridas por el público argentino, gracias a su  perspicacia y su característica impredecibilidad a lo largo de los años. Con El Kuelgue, uno realmente no sabe que puede llegar a pasar arriba del escenario, pero de lo que sí se puede estar seguro, es de que siempre hay alguna sorpresa en sus presentaciones, tanto públicamente como cuando estrenan EPs nuevos. Si bien, el conjunto musical oriundo de Buenos Aires, está dentro de la considerada “La Nueva Generación” de rock independiente en Argentina, recorre sin miedo al éxito, todos los géneros musicales posibles: funk, bossa nova, tango, folclore, reggae y jazz. Además, intercalan diálogos dándole un toque teatral humorístico y excéntrico que entretiene y une al publico en risas y aplausos.

Así fue como a las 21.15 horas, comenzaron a sonar extraños sonidos como de una radio espacial, para dar introducción al primer tema de la noche “Planeta numir” (Fierrin Lado A, 2018). El Kuelgue salió al escenario para dar todo de sí y el público más de una vez gritó varios “¡Te amo Julian!”desde sus sillas. Por supuesto, por las medidas sanitarias por el COE, se debieron respetar los requisitos del protocolo por el Covid 19, es decir, firmar una declaración jurada en la entrada de la Plaza, sillas y mesas con su distanciamiento social requerido, la colocación del barbijo y la circulación exclusiva por el lugar, para ir a los baños. Gracias al respeto general de la gente, la noche se mantuvo tranquila en este aspecto y todos pudieron disfrutar del hermoso show.

El repertorio siguió con “En Avenidas” y “Circunvalación” (Ruli, 2013). Los movimientos exacerbados del actor de Cualca,  contagiaron al público haciéndolos bailar también. Con el acompañamiento de la corista y numerosos instrumentos más se generó un clima más voluminoso y completo dando vida a “La Fama” (2015), logrando así un frenesí de sonidos, luces, colores y magia al unísono. “¡Somos el Kuelgue, ya volvimos!” grito Juli emocionado al borde de las lágrimas. Luego de unas breves, pero justas palabras, hablando de lo movilizante que fue la pandemia para ellos como artistas y para todos nosotros, comenzó “Ayer real” (Cariño reptil,2015).

De la mano del saxo, la trompeta y  mucha percusión, llegó “Sin parangón” (Ruli, 2013) donde cada instrumento de viento se lució plenamente.

“¿Cómo estás Santi?, ¿cómo estás Juli?” Como de costumbre, intervino Santi Martinez en los conversatorios improvisados con Kartun. “¿Hay alguien que esté viendo por primera vez a la banda?” pregunta Santi.  El feedback que generan con  los seguidores, es el factor común en cada show que dan y funciona como articulación de los temas por venir. “Si no te vas”(Ruli, 2013) siguió en la lista y esta vez fue el turno de Pablo Vidal, con su solo de saxo para llevarse toda la atención de los fans. Luego, Juli aprovechó un pequeño intervalo recreativo para introducir el siguiente tema de la noche, “Roma” (2020). Una canción de un poco más de 1 minuto, en honor a su gata que se había extraviado durante el confinamiento obligatorio.  Le siguió otro de sus últimos sencillos “View Master”, con un halo bien de chacarera que nos transporta a la peña argentina. Luego de “Sabandija” y “Jimena”, la atmósfera cambia completamente junto con Mojoli, en guitarra, y Kartun, entonando la tan apreciada canción “Parque Acuático” (2018).

Es curioso, observar cómo cada persona del público canta cada canción con tanta complicidad, como si el entendimiento de la canción fuera un secreto a develar. La mayoría se preguntará, de qué van las letras de El Kuelgue, qué querrán decir, si las metáforas esconden alguna historia o si realmente tienen algún sentido. ¿Lo tendrán? Cuando, en realidad, el verdadero dilema de esta banda es el sinsentido, lo absurdo, los guiños de humor, las múltiples temáticas de cada canción. La música cobra sentido cuando se lo damos, cuando conectamos realmente con lo azaroso y nos dejamos deleitar por el arte sin cuestionarnos demasiado su real significado.

La noche continuó con “Natación” (2019),“Bossa and people” (Beatriz,2012), “Por ahora”(Cariño reptil, 2015), y “Góndola” (2017).  ¡La gente pedía “Soda”(2020)  a gritos! Claramente no podía faltar el emblemático sencillo del año pasado que todos esperábamos escuchar tan ansiosamente.

Todos los integrantes del grupo juegan y proveen una energía sin fin, y eso se puede apreciar de pocas bandas con tanta personalidad como El Kuelgue. Ya llegando a la culmine del espectáculo, se produjo una ovación fantástica por parte de los espectadores:“¡Ole, ole, ole,ole,olaaa, Kuelgue, Kuelgue!”. Santi, para sorpresa de todos, anuncia que vendrán prontamente nuevos sencillos y obviamente, la gente festeja aún más. Por último, a las 22.50, tocaron “Cariño reptil”, un clásico del 2015 para despedirse de la eufórica noche una vez más.

Quizás, la gran lección detrás de toda la historia de esta banda tan particular, es que hasta lo inesperado es armonioso y solo basta apreciarlo tal y como se presenta. La belleza de estos artistas como Juli y sus compañeros radica en la sinceridad y la transparencia con la que se presentan. Sin temor a su autenticidad, ellos nos dedican su alegría y conexión con la música minuto a minuto.

Tal vez, debamos seguir estos pasos y tomarnos con un poco más de soda la realidad que nos atraviesa y dejarnos llevar por este hermoso cuelgue que produce la música.

Crónica realizada por Lucia Nuñez Castañeira, fotografías a cargo de Franco Alonso, para www.delaviejaescuela.com

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