El Triangulo de Fuerza más unido que nunca.

Ante un Studio Theatre colmado , Attaque 77 presentó sus nuevas canciones.

Aunque nos resulte extraño que shows como este no tengan lugar en el abasto, de a poco el escenario de Studio  comienza a consolidarse como la nueva plaza para este tipo de eventos. No son pocas las bandas que ya tuvieron la oportunidad de probar sus tablas, y el pasado viernes fue el turno de Attaque 77. La excusa: “Triángulo de fuerza”, su nuevo disco.

Minutos antes de las 22 hs quedamos a oscuras para que Mariano Martínez, Luciano Scaglione y Leo De Cecco salieran a la cancha. Los últimos defensores de esa bandera que se alzó en el ´87 y que más de 30 años después sigue flameando. “Lobotomizado” fue el primero de una lista que reunió viejos clásicos, algunas rarezas y nuevas canciones. “Lobotomizado” es de este último apartado, y su grabación de estudio es una joya: la interpreta Campino, el líder de los Hosen. A continuación “America”, pero no termino de arrancar hasta que no sonó “Western” y las gargantas comenzaron a acompañar de verdad. La gran pantalla que adornaba la espalda de De Cecco latía en color rojo, con un corazón en el medio, recordando al gran Rene Favaloro. “Vamos a bailar un poco”, sentenció Luciano antes de entonar “El Jorobadito”.

“Gracias por venir a vernos a nosotros y no haber ido a ver Las Pastillas que también tocan hoy, a esta misma hora”. Mariano no estaba contento con eso. Acaso algún fan de Attaque prefirió irse a la Plaza de la Música a ver a Piti y los suyos? Me parece que no. en fin, agradeciendo nuevamente a la gente que colmó Studio, arremetieron con “El Cielo Puede Esperar”, ese himno de la adolescencia de todos y cada uno los que estábamos allí presentes, mientras en las pantallas se leía bien claro “A77AQUE” en medio de nubes de tormenta. “Esta va para todos los trabajadores que pelean por sus derechos” y el clásico de 2003 “Setentista” fue otro de los puntos más altos de la noche. Otra vez, “A77AQUE” en rojo en la pantalla que mostraba imágenes de las movilizaciones en nuestra provincia, en el ´69.

“Hoy vamos a hacer un par de temas que hace mucho no tocamos. Tenemos muchos amigos aca en Cordoba, y sabemos que les va a gustar escuchar esas canciones” y así sonó “Amigo”, la que fue testigo de más de un abrazo emocionado. “Esta va para todos los políticos corruptos”. Durante todo el show Mariano hizo alusiones al panorama nacional y las elecciones de octubre, y en ese marco otro clásico: “De Chicos y Perros” (Mi canción favorita de Attaque). “Luciano les va a cantar una canción contra el maltrato animal”, las luces se apagaron y lo único que iluminaba era, en la pantalla,  la silueta roja de un torero y los cuernos del toro dispuestos ante el, sustituidos a la brevedad por imágenes de las corridas de toros de “San Fermín”, del disco “Amén” de 1995. No hubo mano que no hiciera los cuernitos. Mientras, de “Triángulo de Fuerza” sonaron “Como Salvajes”, “Maria”, “A Cielo Abierto”, fueron esas canciones las que se encargaron de darle un aire de frescura al repetido setlist de hitazos.

“Ahora vamos a tocar un tema que lo hicimos 2, 3 veces nomas. Nunca nos salió. Esto va para los verdaderos fans de Attaque, no para los que fueron a ver Las Pästillas”. Se ve que estaba molesto por algo particular, pero no evitó que de todos modos fuera una fiesta. el tema en cuestión, esa “rareza”, fue “Frente al espejo”; una de las canciones olvidadas de “Karmagedon” de 2007 (para muchos el último disco de attaque), del que también pudimos escuchar “Chance”.

El final comenzó a palpitarse cuando  estallaron “Hacelo por mi” y luego “Espadas y Serpientes”, ambas de ese disco clásico del rock argento, “El cielo puede esperar”. El público, acostumbrado a lo que sigue en cada show luego de estos temas, comenzó a cantar el estribillo del caballito de batalla: “Podrán pasar mil años, verás muchos caer…” hasta que Mariano paró en seco: “Que tema que no tocamos tienen ganas de que toquemos? Aunque sea un pedacito”. Se desató el caos, todo el mundo gritando por su canción, faltaban muchísimas, imposible elegir una. Hasta que Luciano señaló a un afortunado en la valla; “¿Antihumano? a ver si sale”. Quien da nombre al discazo de 2003 (para muchos, el mejor) sonó hasta la mitad. “Vamos con otro, dale”, y de nuevo el caos hasta que se decidieron por “Hay una bomba en el colegio” y por último, “El Perro” (Otro de mis favoritos durante esa vorágine adolescente que fueron los 15/16 años y el único escape que uno encontraba era escuchar “Trapos” con amigos).

Ahora si, se termina todo, pero no sin antes cantar la más amada y odiada, “Arrancacorazones”. “Donde las aguilas se atreven” y “No me arrepiento de este amor”, las dos ultimas.

Casi 10 años de silencio discográfico, el fuertisimo rumor de separación y los años de inactividad en escenarios los trajeron hasta donde están ahora. Después de 32 años juntos, el triángulo de fuerza está más unido que nunca.

Cronica: Cabeza Martinez

Fotos: Martin Cornejo

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