Mustafunk: Del re culo!

Mustafunk volvió al abasto Cordobés.

Entre alcoholes, colillas rubias y humo dulce. Moviendo el culo, en el pogo o con los pasajes cumbieros que nos regalaron los Mustafunk en una nueva visita a nuestro abasto con su disco mas reciente, “Culo”, bajo el brazo. Asi pasamos la noche del sábado.

La cita fue en casa Babilon, donde, pasada la medianoche, Los patrones del funk calentaron el ambiente con su mezcla de funky y freestyle. “Loco, imaginate comerte un chocolate viendo a mustafunk. Re loco”, sentenciaron al despedirse. No conseguimos chocolate pero igual fue todo re loco.

Dos y media de la madrugada puntual, empezaron a sonar los acordes de “Ópera” y se abrió el telón. El negro Pedernera y los suyos otra vez en Córdoba. “Holis!”, saludo mientras se sacaba el buzo amarillo que no duro puesto más que un par de minutos. “Mafia” desató el pogo que no cesaría prácticamente en ningún momento de la hora y media de show.

El negro volvió a saludar con un “Holis”, seguido al toque del estribillo de “trac trac” de Los paralamas. Parecia que iba a sonar una version mustafunkera, pero no. “Hay Ron Maiden” (Guiño a Fear of the dark, de Iron Maiden. La referencia es clara) significo el inicio de una seguidilla de criticas al gobierno nacional. En el final de la canción, en la version de estudio, se escucha el grito de “Aguante el porro carajo, aguante el porro y la marihuana”. Esta vez, el negro saco su celular y ante la impaciencia de muchos pidio silencio, “Banquen loco, esto no es solo apologia al porro”, y pegando el parlantito al micrófono reprodujo parte de un discurso de Mauricio Macri. “Empleado no vota a patron”, aporto el Turko desde el costado, con su viola roja colgandole de los hombros. El aplauso, ensordecedor.

“Mi Hendrix” y “Monos” mantuvieron el quilombo bien arriba, mientras el escenario se transformaba en una nube de humo de todos los sabores y colores. Los Musta son una banda que fuma bastante. Tambien son una banda que titula algunas de sus canciones con nombres largos y extravagantes. Tal el caso de “Mustafa III: Las penurias de un Robin Batman version”. Hasta acá tuvimos una mezcla de todo: Funk, punk, heavy y cumbia. Faltaban los lentos y llegaron.

“Nos vamos a poner románticos porque no todo es no votar a Macri, aunque eso es muy importante”. Nos regalaron una hermosa versión de “Yogur”, la romántica que rompe con la idea del amor romántico.

Serafín y el Turko recuerdan a personajes de “Vikingos” (Floki, o no?). Empuñan las guitarras como hachas, y las enfrentan jugando con las notas de la canción del “Super Mario Bros”. Amagaron con “Disney in ice” pero quedó ahi, simplemente en el juego de soniditos infantiles. En medio de ese juego, el negro Martín nos invitó a bailar como él el siguiente tema. “Estaria bueno que lo hagan todos, sino todo bien pero ustedes se lo pierden”. “Pimp my ride” y el “baile modo chala”, desprolijo y descoordinado fue uno de los picos de la noche.

Entrando al final, el centro de atención fueron las bases. El bajo de Agus y el redoble de Camila marcaron el tempo de “No me mires”, el clásico de primera hora. Petinatto y un solo de bajo fatal, Cami y la debilidad por los platillos. La potencia de musta es gracias a elles.

Si uno googlea “Mustafunk”, en la descripción de la banda va a aparecer “Sonido zeppelineano mezclado con el groove del funk”. Y si hijo, ese mestizaje de sonidos negros y violas distorsionadas son la clave de una de las bandas que más se está proyectando a nivel nacional.

Para el final, catarata de hitazos: “Fever”, “Laboro chamanik”, “Clona ese punk” y “Sapo Rey”. “Voten bien loco, sino no vamos a poder volver más y tenemos ganas de volver”, la sentencia antes de “Turviolencia”, “el tema para cerrar” de los oriundos del oeste del gran Buenos Aires. Votemos bien, que hay Mustafunk para rato.

Cronica: Agustin “Cabeza” Martinez

Fotos: fatima Juarez

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