CARAJO: “Nuevas canciones”

Carajo es siempre lo mismo. Acompañados por Cirse, con quienes siguieron de gira por Rosario, y los locales Santa Kim, esta vez, la excusa de la visita a nuestra capital fue la de la presentación en Krakovia, de dos temas inéditos en vivo, previos a la salida de un nuevo álbum, y la promoción de su próximo show en el Luna Park, previsto para fin de año. Hasta que ese disco vea la luz, Carajo viene haciendo lo mismo en sus shows hace bastante. Entre nosotros nos veíamos, con amigos, y decíamos: “ahora sigue tal tema, ahora van con este, etc.” y rara vez nos equivocábamos.

Durante aproximadamente una hora y media, los clásicos “Chico Granada”, “El Error” y “Acido”, se sumaron a los climas más densos de “Ironia” o “Luna Herida”. También sonaron “Triste”, “Drama”, “La Venganza de los Perdedores” y “Acorazados” con Luli Segovia de invitada, quien los definía sobre el escenario como la mejor banda del país. Los temas nuevos están buenísimos y anticipan un disco bastante oscuro en cuanto a sus composiciones. Al final, Corvata nos pregunta quien tiene ganas de “Joder” y quien fue a “Sacarse la Mierda” bien afuera, para dar paso luego al medley de Pantera y concluir así la noche. Y ya está. Si tuviera que resumir objetivamente el espectáculo, no podría distinguirlo de sus shows pasados durante este año y el anterior, más allá del orden en que ubican a sus canciones.

Sin embargo, hay algo que transmiten esas tres bestias sobre el escenario que nos invita a acompañarlos cada vez que llegan por estos lados. Cada recital se vive con muchísima intensidad y la banda es como un imán que atrae a sus seguidores, para repartir entre ellos una descarga de buenas energías.

Carajo suena bien, suena fuerte y prolijo. Carajo suena cada vez mejor. Sus canciones son de esas que se gritan con puños en alto y su sonido es un tren de carga que te lleva por delante con su volumen. La perfección técnica en sus interpretaciones y el poder de las letras junto a los demoledores riffs de guitarra, la presencia y el cuerpo del bajo, y el groove de la batería, te levantan del piso aunque no quieras. Incluso siempre podemos observar cómo, entre todos, se las ingenian para levantar sobre sus hombros en una especie de mosh, a un fanático con silla de ruedas y todo. Nadie se queda afuera de este precioso quilombo. Cada tema invita al pogo y a revolear con fuerza la melena. Del recital salís agotado y a la vez aliviado. Es como una especie de ritual purificador, que te libera de todas esas malas ondas que pueden estar afectándote. Después es de más de diez años de asistir a sus conciertos, viendo desde el primer show que ofrecieron en Cba, siempre tienen algo con lo que seguir sorprendiéndote, y no queda otra mas que sacarse el sombrero y entregarse a la música.

Corvata, Tery y Andy junto a sus staff, incluida Dafne, su manager y mamá de Andrés, trabajan en cada show como si fuera el primero. Todo está cuidado y pensado en detalle. No solo lo que pasa sobre el escenario, sino también el merchandising que ofrecen, los afiches y promoción de la fecha, el agite en redes sociales previo, los meet and greet. Es algo más que admiro de ellos y me parece súper valorable. Lo profesionales y la manera de trabajar incansablemente para sus fans y para brindar una experiencia por la que vale la pena pagar una entrada cada vez que nos visitan.

Y, si bien a la frase se la asocia con La Renga, no podemos pensar en Carajo sin su público, los mismos de siempre. En cada encuentro me cruzo con las mismas caras e incluso en los mismos lugares en el vallado. Es increíble la pasión con la que esos chicos se aferran a la barrera para cantar cada tema y demostrarles a los músicos su afecto y ganas de estar ahí. Algunos ya con más años que otros, algunos que se sumaron hace poco e incluso siempre hay alguna cara nueva que nos acompaña para disfrutar del evento y formar parte de la que viene a ser una gran familia carajera.

Carajo viene haciendo lo mismo, si, y damos gracias por eso por que la banda es garantía de buena calidad y nunca nos defraudan. En cada show estamos acostumbrados a escuchar siempre el mismo sonido explosivo de primera al servicio de una colección de canciones que ya nos pertenecen y forman parte de una generación y de nuestra historia personal. Nos vemos pronto, nuevamente, en el Luna, para ir descubriendo de a poco nuevos clásicos.

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