DEFTONES: “Keep Calm and Listen to the Deftones”

Formada en 1988, en Sacramento, California, la banda hoy compuesta por el vocalista y compositor Camilo “Chino” Moreno, el guitarrista Stephen Carpenter, el baterista Abe Cunningham, el bajista Sergio Vega y el tecladista Frank Delgado, fue una de las pioneras del ya casi extinto género del new metal. Pero a diferencia de sus colegas, su carrera de casi 30 años y 8 álbumes de estudio logró sobrevivir el paso del tiempo, huyendo de su zona de confort a base de experimentación constante y evolución sonora, reinventándose en el proceso sin perder ese factor indescriptible que los vuelve únicos.

Muchos estamos de acuerdo en que uno no simplemente escucha Deftones sino que los experimenta. Sus elegantes y oscuras composiciones funcionan como un bálsamo que alivia las heridas del alma y el espíritu. Es extraño como un tipo gritándote al oido sobre lo aburrido que está o la angustia que padece, logra envolverte y relajarte al mismo tiempo. Pero así  es como funciona esta banda. Allí es donde radica su potencial. Descubrir la calma en la tormenta es su mayor talento; sacar belleza del caos, su virtud.

Dueños de un sonido propio y un estilo particular muy difícil de encasillar, supieron construir una sólida carrera  y permanecer vigentes en el tiempo a fuerza de grandes canciones. Son bastantes los críticos y fanáticos que insisten en plantarles la etiqueta de “los Radiohead del metal”, y en varios aspectos la definición funciona bastante bien. En parte gracias a la naturaleza experimental y la mixtura de géneros presente a lo largo de toda su trayectoria, la sensibilidad y el clima que generan sus temas, y también debido a las profundas y misteriosas letras que componen su discografía.

La primera etapa del grupo consistía en composiciones que mezclaban pesadas y afiladas guitarras con bases de rap o hip hop. El primer disco de 1995, como su nombre lo indica, fue una inyección de adrenalina que no aflojaba en ningún momento. Junto a Korn, construyeron los cimientos del llamado new metal y fueron la banda sonora perfecta de muchos skaters y adolescentes de principios de los 2000’s. A día de hoy, si bien las raíces metaleras aún existen y se mantienen en forma de agresivos riffs, gritos desesperados y afinaciones bajísimas en sus instrumentos, lo cierto es que el rock de Deftones incorporó en su repertorio música pop, y fusiones de electrónica, samples y teclados, necesarios para construir la atmósfera característica en muchas de sus canciones, cercanas incluso a Depeche Mode.

Y es justamente esa envolvente ambientación la que hace especial al conjunto. Los conmovedores pasajes melódicos y atmosféricos en canciones como “Digital Bath”, “Change” o “Minerva”, junto a ritmos complejos de baterías repletos de fills, logran crear la intensa experiencia y personalidad sello de la casa Deftones. La voz del “Chino” Moreno es siempre encantadora; la bipolaridad a la hora de su interpretación puede pasearnos entre histéricos alaridos que desgarran las entrañas (“My Own Summer” o “Hexagram”, por ejemplo) hasta susurros al oido y sollozos (“Teenager”) .

La poesía y las metáforas utilizadas en las líricas beben directamente de bandas como The Cure o The Smiths, aportando un aura de misterio. Las primeras canciones se basaban en describir estados de ánimo o sentimientos; luego comenzaron a incluir elementos de fantasía con la intención de imprimir imágenes o pinturas en la mente. Se incorporaron temáticas como el amor y las canciones pasaron a ser más complejas, menos explicitas. Suaves y seductoras baladas como “Sextape” o “Riviere” combinadas con otros temas súper heavys como “Rocket Skates” o “Elite” coexisten sin problema en un mismo repertorio. Gracias a esta variedad es que encontramos momentos para agitar la cabeza en “Swerve City”  y otros para cerrar los ojos y dejarnos llevar como en “Beauty School”. La atmósfera nocturna, urbana y under generada en “Romantic Dreams” es interrumpida por la explosión violenta de “Leathers”, en “Koi no Yokan”; lo mismo sucede, por ejemplo, luego de “Digital Bath”, cuya tranquilidad es arrebatada por “Elite”, en “White Pony”. Los cálidos acordes de guitarra de “Knife Party” dan lugar a “Korea”. Así todo el tiempo. Las agresivas y frenéticas estrofas derivan en estribillos melódicos repletos de coros, y viceversa.   

Luego de alcanzar fama a nivel mundial con discos como “Around the Fur” o el clásico de nuevas generaciones “White Pony”, y gracias a la buena aceptación del público y la prensa, la banda se encuentra girando alrededor del mundo desde hace bastante tiempo. A pesar de sufrir la tragedia de la muerte de su bajista original Chi Cheng en 2013, la madurez alcanzada les permitió adaptarse y continuar hacia adelante encarando nuevos proyectos. Lo cierto es que Deftones es una de esas bandas que se toman en serio su trabajo y no pasan desapercibidos.

El próximo viernes 1 de Junio en el Luna Park, Deftones se presenta por quinta vez en nuestro país, junto a Quicksand. La excusa es la presentación de su más reciente trabajo discográfico, “Gore”, en una gira que los trajo por Colombia, Perú, Chile (con tres fechas agotadas) y Argentina.  Ahí los esperamos para revivir una vez más la experiencia, en la que promete ser una gran noche de amor y furia.

Artículo y fotografía por Nicolás Papa para www.delaviejaescuela.com

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