Juventud, Divino Tesoro

Desmesurado, emblemático, enigmático… un italiano, con educación de colegio escocés, que pensaba en inglés y caminaba por las calles del abasto porteño.
Luca George Prodan nació el 17 de mayo de 1953 en Roma, de familia acomodada, padre italiano, madre escocesa, vivó en China, creció en los mejores colegios rodeado de la High Society y fue allí donde conoció a su amigo quien años más tarde sería el pasaporte (vía postal) hacia Argentina.
Al llegar a Argentina en 1981 se instalaría en Córdoba cerca de la localidad de Nono, compuso canciones y decidió grabarlas en su pequeño estudio casero. El resultado le gustó tanto que pensó en conformar un grupo de rock en su nuevo lugar en el mundo.
Meses después se traslada a una vieja casona en Hurlingham (provincia de Buenos Aires), lugar donde conocería a los músicos que luego integrarían su banda.
Se conforma Sumo, debuta en un pub de Palomar en febrero de 1982 y comienza a gestarse una nueva historia. En 1983 la banda sufre un reordenamiento tras retirarse su baterista, por lo que Alejandro Sokol se ubicó tras los parches y el bajo lo tomó un vecino, Diego Arnedo. Además, la familia se agrandó al ingresar Ricardo Mollo, guitarrista proveniente de la agrupación M.A.M.
El debut discográfico llegó en 1985, tras haber sido vistos en vivo por un productor de la CBS. La placa se llamó “Divididos por la felicidad”, en referencia a uno de los grupos preferidos de Luca, Joy Division. Este trabajo vio la luz en formato de disco, tras una legendaria edición independiente en casette.

Luca fue más que Sumo, fue más que el pelado que revolucionó el rock en los incipientes ’80s de una Argentina herida. Luca era un alma sensible, que huyó del dolor y los peligros que sabía tenía al alcance de la mano, mano que nadie le tendía para rescatarlo y por eso decidió cruzar el charco y buscar nuevos rumbos con aires serranos en este país donde aún tenía un amigo. Luca tenía mundo recorrido, educación académica de la que no importa pero la que le sirvió para reconocer las caretas de cada uno en la obra teatral donde quisieron hacerlo encajar sin éxito. Luca era caballero y vagabundo, educado y bohemio, se reía con los amigos, se interesaba por los personajes marginados, hablaba poco y decía mucho.

El 20 de diciembre de 1987, un Luca ya borracho subió al escenario a dar su último show en el que repitió la canción Fuck You, al tocarla por segunda vez dijo “Ahí va la última” y así fue, dos días después lo encontraron muerto en su casa de calle Alsina 451, según testigos…en posición fetal con una sonrisa, así se fue. La causa médica dijo cirrosis hepática causada por su tan amada ginebra.

La muerte de Luca no sólo dejó una banda desvanecida, si no amigos muy dolidos los cuales a su manera supieron levantarse y volver a andar en los caminos musicales que Luca les supo enseñar.

Son muchas las bandas de rock que  le dedican canciones… sin ir más lejos Divididos desde “Gol de Mujer” en el 3er track nos dice:

“Luca
Como una canción
que zumba en el viento del corazón
Luca
fuelle tano que
respirando pampas se aporteño
Luca…
Solitario amor
con su ley
de ausencias
no, no te pongas azul
y ahora quien sirve el “vermú”
en tu subte línea “D”
de San Telmo a Chajari
De ojotas al bar
y del bar al cielo
no, no te pongas azul
no, no me pongas azul
De ojotas al bar
y del bar al suelo
Luca
en el viento
en el viento.”

Aún brilla su luz para nosotros, aún creemos que es mejor no hablar de ciertas cosas o nos reímos de rubias taradas, aun creemos que no somos tan distintos cuando gritamos Fuck You! Aún usamos lentes para el sol y para la gente que nos da asco.
Sin él en este mundo pero con todo lo que nos dejó…LUCA VIVE!

Crónica y fotografías Natalia Cybuch para www.delaviejaescuela.com

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