50 AÑOS DEL ROCK NACIONAL: La Balsa.

Allá por 1967, en el baño de un bar de Once, “La Perla”, Litto Nebbia y Jose Alberto Iglesias, más conocido como “Tanguito”, compusieron la que fue la primer canción de Rock Nacional: La balsa. La madrugada del 2 de Mayo de ese año, en el baño de caballeros de la pizzería ubicada en Jujuy y Rivadavia, nacía el rock Argentino.

La letra habla de un joven que se encuentra solo y triste y que quiere ir a un lugar deseado, pero para poder hacerlo precisa construir un transporte: Una balsa de madera. 

Como siempre, existen muchos sentidos que se le fueron atribuyendo a lo largo de los años. Quizás uno de los más conocidos es el que relaciona a la balsa con el consumo de drogas ilegales, para poder llevar a cabo ese “Viaje” del que habla la canción. Suele relacionarse este sentido con la adicción a las anfetaminas que desarrollo Tanguito durante esos años, que lo llevo a perder la cordura y finalmente la vida en 1972, al caer en las vías de un tren luego de escaparse del neuropsiquiatrico donde estaba internado.

Sin embargo, muchos adhirieron al sentido más ético y estético que proponía la canción, que fue concebida en un momento particular de la Historia no solo Argentina sino también mundial. Se había instalado el 28 de junio de 1966 una dictadura militar dirigida por el general Juan Carlos Onganía y promovida por Estados Unidos desde la Escuela de las Américas. El período coincide con el inicio de un proceso de protagonismo juvenil (sindical, estudiantil y político) frente a la ausencia de los partidos políticos que habían sido prohibidos. Internacionalmente el panorama estaba dominado por la Guerra Fría y la amenaza nuclear. EEUU estaba cada vez más comprometido en la Guerra de Vietnam (1958-1975) y en ese junio de 1967 comenzaba el llamado Verano del Amor que originó el movimiento hippie y juvenil contra la guerra. Finalmente en noviembre de 1966 el Che Guevara iniciaba una guerra de guerrillas en Bolivia que terminaría en derrota y su fusilamiento el 9 de octubre de 1967. En Europa también se incubaban convulsiones juveniles que desembocarían al año siguiente en el llamado Mayo francés de 1968.

En ese contexto los jóvenes argentinos habían sido masivamente sacudidos por el rock & roll y la beatlemanía (ese año se lanzó Sargent Pepper’s), la revolución sexual, la televisión y los nuevos medios de comunicación electrónicos y el punto de vista unisex, con el pelo largo de los varones como una de sus exteriorizaciones más evidentes. Comenzaba a ser evidente un conflicto generacional con eje en el rechazo del tango y de la tradicional doble moral sexual. La confrontación contracultural tendría como uno de sus resultados la imposición de un estado de sospecha sobre los jóvenes y del pelo largo, que se concretó en una persecución policial constante.

Se tomó a “La Balsa” como un himno generacional, como la forma que tenían de expresar lo que sentían en ese momento particular que se estaba viviendo, ese sentimiento de libertad y de vagar sin rumbo fijo, “naufragando”. El término fue tan fuerte en el inconsciente colectivo de la época, que los primeros seguidores del rock nacional se hacían llamar a si mismos “Náufragos”.

Sumado a la coyuntura, el rock & pop venía evolucionando desde Sandro y sus letras en español, el programa televisivo de música beat-pop en español del Club del Clan (Palito Ortega, Violeta Rivas, Leo Dan, Johnny Tedesco, etc.) y la llamada invasión uruguaya, de bandas que realizaban covers de Los Beatles y los Rolling Stones y temas propios de rock en inglés. También debe mencionarse la acción del Instituto Di Tella, promoviendo vanguardias artísticas y culturales que luego confluirían con el rock nacional.

En esas condiciones brotaron un puñado de músicos roqueros que se concentraron en Buenos Aires y empezaron a empujar para hacer un lugar para su arte. Ese grupo tuvo su epicentro en el triángulo formado por un precario local musical nocturno llamado La Cueva, el Instituto Di Tella y Plaza Francia. Recuerda Nebbia que, por las noches, cuando finalizaban las presentaciones en La Cueva iban a la plaza si era verano; Y si era invierno o hacia frio buscaban algún bar, siempre dando prioridad a la Perla de Once, donde iban a tocar al baño que reconocía que olía bastante mal pero tenía muy buena acústica.

El 3 de Julio de 1967, se editó por fin esa canción en el disco homónimo de los gatos. Ayer nomas, se cumplieron 50 años de ese lanzamiento, convertido en estandarte de nuestro rock.

¡Felices 50 al rock nacional!

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