Los 10 mejores debuts del rock (según Vieja Escuela)

La historia del rock está cargada de carreras prestigiosas y otras que… no tanto. Dentro de esta “jungla” de artistas están los que nacieron estrellados, los que la tuvieron que pelear o los que se quedaron ahí. En el primer caso se encuadran algunos de los mejores debuts de la historia del rock: grupos de “alto nivel”, que supieron aguantarlo e ir más allá en su búsqueda musical.

Mucho bla bla hay alrededor de éste tema, más aún cuando la revista Rolling Stone lanzó una larga nota haciendo un ranking de los 100 mejores discos debut en conmemoración de los 50 años desde que The Beatles lanzó su primer disco, “Please Please Me”.

Sin embargo, después de tanta cháchara, hoy retrucamos y desde Vieja Escuela elegimos lo que PARA NOSOTROS son los 10 mejores con un criterio de elección personal (razón por la cual los ordenamos cronológicamente y no a modo ranking) Muchos quedaron fuera: pero estos son los que nos marcaron como buenos melómanos y melómanas.

 

Please Please Me (1963) – The Beatles

Podemos decir que el álbum debut más importante de la historia de la música es sin duda “Please Please Me” de The Beatles, pues dio origen al movimiento del rock (como era visto en ese entonces) más grande en la historia, fomento a la creación la industria musical como hoy la conocemos e influencio a casi todos los músicos que siguieron después.

Lanzado el 22 de marzo de 1963 en Reino Unido, con ocho canciones de producción totalmente propia, llegó inmediatamente 1ro en las listas inglesas, siendo “Love Me Do” uno de los más hiteros.

Éste fue el gran salto de The Beatles, cimiento raíz del género que conocemos hoy. Los primeros en “vender” el “rock” y hoy, la banda favorita de prácticamente la mitad del mundo.

 

Led Zeppelin I (1969) – Led Zeppelin 

La banda de hard rock publicó su disco debut el 12 de enero de 1969. Claramente, sin ellos el mundo del rock no sería el mismo: Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y John Bonham sentaron (sin saberlo) las bases de lo que sería el hard rock en décadas posteriores. Se adelantaron a su tiempo y sin duda lo mejor de todo el álbum fue la variedad que consiguieron plasmar en sus nueve canciones. Tremendas baladas y melodías mueve melenas que aún hoy siguen influenciandonos.

 

Appetite for destruction (1987) – Guns N’ Roses

Sin duda, TODAS las canciones que tiene este disco son clásicos y renombres de la banda. El primer disco de Guns N’ Roses fue publicado el 21 de julio de 1987 y aún hoy es el álbum debut más vendido en toda la historia con más de 32 millones de copias vendidas en todo el mundo.

“Welcome to the Jungle”, “Paradise City”, y “Sweet Child O’ Mine” son las melodías más reconocidas, las cuales han afectado la escena de la música popular en los Estados Unidos. No falta decirlo, el disco suena un caño y probablemente sea difícil igualar el fenómeno que generó la banda sólo en su comienzo.

 

Divididos por la Felicidad (1985) – SUMO  

Disco debut de una de las bandas argentinas más grandes del rock nacional. Publicado en el año 1985, “Divididos por la Felicidad” fue el nombre puesto en homenaje al grupo británico de post-punk Joy Division. Con este disco, Sumo se lanzó al estrellato inmediato con canciones icónicas que sonaron y seguirán sonando.

Su impacto en la historia del rock nacional fue inminente por “las luces” del fugitivo Luca Prodan y lo que supo formar al sacudir la escena de nuestro país con su formación inglesa. Algo así como reggae, punk, actitud combativa y oscuridad con electrónica: todo eso y más era Sumo; y que para no ser poco, nos dejó a sus hijos “Las Pelotas y “Divididos”.

 

Licensed to ill (1986) – Beastie Boys

15 de noviembre de 1986 es el día en que cambio la historia del hip hop. Los Beastie Boys lanzaban su primer trabajo discográfico “Licensed to ill”; tres pibitos blancos haciendo música de raíces negras y queriendo combinar en ella todas las influencias musicales del NY de la década de los 80. Rock, rap, punk, trash, hardcore… quizás no sea su mejor disco, pero fue el puntapié para que este mestizaje de estilos y raíces musicales comenzara a conquistar oídos. Después de todo, 30 años después seguimos cantando a los gritos “You gotta fight for your rights to party!”.

 

Bleach (1989) – Nirvana 

La década de los 80 estaba llegando a su fin. El “hair metal” arrasaba: Guns N´Roses, Motley Crue, Bon Jovi, Poison eran claros ejemplos de ello. Sin embargo, la nueva década traía consigo un cambio de paradigma. La contracultura del grunge dio pelea a la pose y a la comercialidad absurda que se profesaba en esos días. El inicio de esto fue “Bleach”, el debut de Nirvana. Con influencias del punk setentoso y el hardcore, Cobain nos presentó un sonido crudo, desprolijo, de guitarras distorsionadas pero que a la vez sonaba nuevo y refrescante; una vorágine auditiva sin precedentes. “Bleach” es uno de los discos de culto más importante de la historia del rock, el alma materna de ese movimiento revolucionario conocido como grunge.

Dato de color: el álbum se titula “Bleach”, en inglés “Lejia”. Kurt elige ese nombre luego de ver un anuncio que animaba a los drogadictos a limpiar sus jeringuillas con lejía para evitar el sida. El resto es historia.

 

Ten (1991) – Pearl Jam 

ten

Junto a “Nevermind” (Segundo álbum de Nirvana, editado el mismo año), “Ten” fue el álbum que se encargó de sacudir los cimientos del grunge y catapultarlo al mainstream. Pearl Jam, una de las bandas insignia y pata fundadora del grunge, nos regaló un disco con un puñado de canciones que fueron transformadas en himnos. De letras intensas, fruto de las vivencias de la banda antes de formarse (recordemos Mother Love Bone y los fantasmas que acabaron con Andy Wood), y ambientes instrumentales creados con complejidad y sutileza; “Ten” nos da la sensación de que cada canción fluye y complementa a la otra. Si a esto le sumamos la voz de Eddie Vedder, el resultado es explosivo. Un disco que 26 años después sigue siendo la voz de una generación y de las generaciones que le siguieron. “Alive” siempre vigente.

 

Definitely Maybe (1994) – Oasis

Revolucionando el rock británico sobre las bases de The Beatles, Oasis  llegó para quedarse debutando con el disco “Definitely Maybe”, publicado en 1994. Rápidamente alcanzó el 1er lugar de las listas del Reino Unido y vendió alrededor de 700.000 copias en América. Después de 23 años del inmenso éxito del álbum, “Definitely Maybe” sigue siendo popular y es mencionado frecuentemente como el disco que revivió la música británica.

Éste álbum, junto con el tercer álbum de la banda Blur llamado “Parklife”, fueron las bases que popularizaron el britpop por toda Inglaterra, que alcanzaría su apogeo a mediados de los 90 y que se expandió por todo el mundo.

 

Anesthesia (1995) – Fun People 

Fun People debutó en el momento en el que el hardcore local estaba casi acabado porque era una copia de la escena HC americana: allá llamada New York City HC, acá llamada Buenos Aires HC. Básicamente, para formar parte había que cumplir mínimo requisitos. No había casi mujeres y eran machista y clasista, por lo que no era casualidad que se tildaran de neonazis y skinhead.

“Anesthesia” dio el tiro de gracia a la escena promoviendo la inclusión, cuestionando “por qué en los pogos las mujeres siempre al fondo?” y el modo de actuar careta… la consigna era pasarla bien.

A este disco lo consideramos importante ya que promovió el género. Rápidamente las compañías pusieron el ojo en éste ambiente y todas querían tener su Fun People. El disco fue independiente, al igual que todos los discos de la banda. Al igual que los grandes de La Renga, demostraron que se pueden hacer cosas grosas siendo argentinos e independientes.

 

Royal Blood (2014) – Royal Blood

El dúo es un formato que se consolido dentro del rock hace unos años. Desde la segunda mitad de los ´90 hasta hoy, surgieron una gran variedad de bandas que tienen a la simplicidad como principal característica. The White Stripes y Black Keys en su momento arrasaron todo. Hoy en día les toca a los ingleses de Royal Blood. Lo que destaca en ellos es que no hay guitarras, solo bajo y batería; lo cual se convierte en una herramienta muy interesante al jugar con todas las tonalidades de las cuatro cuerdas y las posibilidades de amplificar el bajo usando equipos de viola. Crearon un hibrido entre el garaje rock y el blues rock, con influencias notorias de Queens of the Stone Age y con un tono de voz que recuerda al de Matt Bellamy (Muse). Su álbum debut, homónimo, fue editado en 2014 y rápidamente los posiciono como la nueva promesa del rock de la década.

(El pasado 16 de Junio editaron su segundo disco, “How did we get so dark?”, y es considerado por muchos como EL disco del 2017. ¿Todavía no los escuchaste?)

 

Después de esta lista sólo pienso que deberemos hacer una doble apuesta por todos los discos que dejamos afuera. Queda afirmar que los principios gloriosos quedarán y que los finales no existen, o por lo menos no son del todo claro.

La música es eterna (por suerte).

 

Por Elizabet Kenny

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