OSCAR GIMÉNEZ: “Cada retrato tiene que ser único, tiene que ser un reflejo del espíritu y del universo que rodea al personaje”

Conocí el trabajo de Oscar Giménez cuando una amiga volvió de España (Málaga) y me trajo “Miopía Urbana” primer disco de “Fugitivos del Swing”. Meses más tarde a través del inmenso mundo de la internet me  volví a cruzar con otra de sus  obras, esta vez fue un porfolio de artistas entre los que se encontraban David Bowie, Iggy Pop, Janis Joplin, The Who y Lemmy Kilmister entre otros. No solo me impactaron sus ilustraciones, sino también el concepto que encierran, la elección de los colores, los trazos, el entorno de las mismas.
Mastique varios meses la idea de escribirle y finalmente lo contacte.
Desde su estudio ubicado en España, Oscar Giménez  nos dio una nota en exclusiva para De La Vieja Escuela.

Espero la disfruten al igual que lo hice yo.

DLVE: Como primer referencia podríamos quedarnos con el título de “Oscar Giménez, ilustrador” pero sé que hay mucho más que eso, ¿Con cuál definición te sentís más cómodo?
OG: Sí, hay mucho más que eso, pero si tengo que definirme con una palabra, me gusta hacerlo con esa. Es mi principal ocupación. No me gusta que me etiqueten como diseñador o dibujante, por ejemplo. En mi profesión se confunde los términos y siempre me gusta dejarlos tan claros como sea posible.
Aparte de esa definición, soy además padre y un apasionado de la música.

DLVE: Realizaste trabajos para “Universal Música”, “Rolling Stone”, además de varias tapas de discos ¿Qué relación tenes con la música y qué importancia tiene en tu vida?
OG: Tiene una importancia vital. Es otra de mis grandes pasiones, aparte de la ilustración. Siempre soñé con combinar ambas y, en un punto determinado de mi carrera, conseguí hacerlo a través de un proyecto personal ilustrando crónicas de conciertos y que me llevó a empezar a recibir encargos musicales. Al final es cuestión de saber enfocarse y poner el esfuerzo en la meta marcada.

DLVE: Uno de los trabajos que más me impacto fue tu porfolio sobre músicos, no solo captar la esencia del artista en un dibujo, sino además rodearlo con un concepto adecuado que cierra una idea y hace del dibujo un “todo” ¿Cómo fue el desarrollo de las obras? ¿Te paso de tener que escuchar algún artista por primera vez o ya eran músicos que formaban parte de tu repertorio musical?
OG: Supongo que te refieres a las ilustraciones de músicos para la revista “Yorokobu“. La idea era hacer pequeños homenajes a músicos que admiramos. A mí no me gusta hacer retratos al uso. Cada uno de ellos tiene que ser único, tiene que ser un reflejo del espíritu y del universo que rodea al personaje en cuestión.
Sí, me pasó que alguno que otro los había escuchado muy poco. En esos casos, supone un reto adentrarse en el mundo de un artista casi por descubrir.

DLVE:
La tapa del disco “Miopía Urbana” de “Fugitivos del Swing” es obra tuya, sin embargo no me deja de llamar la atención la diferencia que tiene con el resto de tus obras, ¿La concepción del mismo tiene que ver con un pedido de la banda o fue lo que se te vino a la mente en el momento de escuchar el disco?
OG: Todo empezó con una idea de la banda que yo desarrollé cuando me puse a trabajar en el proyecto. Funciono de forma bastante instintiva, con imágenes mentales que de repente me asaltan y se agarran a mi hasta que las suelto en la pantalla.

DLVE: Dirigís un magazine musical, ¿Qué nos podes contar con respecto a eso?
OG: Hasta el año pasado estuve dirigiendo el magazine musical www.entradasagotadas.es. Fue un proyecto que empezamos tímidamente entre un amigo periodista y yo. Queríamos acercarnos al periodismo musical de una forma distinta. Se nos ocurrió hacer crónicas ilustradas de conciertos y el magazine lo abrimos para darle salida a esas crónicas. Poco a poco fue creciendo y a lo largo de seis años nos establecimos como prensa musical independiente, a la vez que continuábamos con nuestros trabajos. Al final, al llegar los hijos y, en mi caso, un cambio de ciudad, dimos por terminado el proyecto. Es posible que este año lo retomemos pero de forma distinta.
Lo que sí hicimos fue recopilar nuestras mejores crónicas ilustradas de conciertos en un libro, “Sold Out“.

DLVE: ¿Seguís consumiendo música más allá de la comodidad de tu casa o estudio?
OG: Ahora ya no tanto. Durante la época en la que dirigía el magazine musical, iba a 2 o 3 conciertos al mes. Ahora selecciono mucho lo que quiero ir a ver.

DLVE:
Particularmente al no tener mucho tiempo para escuchar música (generalmente lo hago cuando realizo otra actividad) siempre pongo esos discos que escuche mil veces y sé que no me van a “defraudar” ¿Te pasa igual o sos de escuchar cosas nuevas sin necesidad de conocerlas?
OG:
Hago las dos cosas. Según el día. A veces me sumerjo en Spotify y me dejo sorprender. Siempre es bueno descubrir nueva y buena música. Es un impulso inesperado. Otros días voy directamente a por mis favoritos, esos que comentas, los que nunca envejecen y sabes cómo te hacen sentir.

DLVE: Somos parte de un momento en el cual las nuevas generaciones ya no escuchan discos (ahora arman listas en spotify y demás) de hecho muchas bandas ya no editan material físico, se perdió ese ritual de comprar un cd, escucharlo mientras se admiraba el arte de su tapa y se recorría el llamado “librito” que traía en su interior ¿Cómo pensas que se puede rescatar esa idea de volver a disfrutar no solo de lo musical, sino de la obra como un todo?
OG:
Es probable que ya sea demasiado tarde. A menos que seas aún un comprador de vinilos. Yo soy de esa época. De la de degustar todo el proceso: esperar a que saliera el disco, comprarlo, saborear tanto el interior como el exterior, esperar a que viniera el artista en concierto,… Ahora es completamente distinto. No solo se han perdido esos formatos físicos sino también el respeto del público debido a la inmediatez y a la facilidad de acceso tanto al artista como a su material. Difícilmente vamos a recuperar eso. Pero no soy un nostálgico. Solo lamento que no haya una mejor educación musical.

DLVE: Si tuvieras que elegir un momento de tu trabajo, ese que te dio mayor libertad y placer a la hora de sentarte a crear ¿Cuál sería?
OG:
Sería cuando arranqué el proyecto personal que comentaba anteriormente, el de las crónicas ilustradas de conciertos. Me dio mucha libertad y la posibilidad de experimentar con conceptos y formas distintas de transmitirlos y reflejarlos gráficamente. Creo que mi estilo ha acabado de tomar forma a través de ese trabajo y me ha abierto puertas a las que siempre quise acceder.

Entrevista realizada por Diego Salazar para www.delaviejaescuela.com

Compartir este artículo