CIRO Y LOS PERSAS: “Arrasar cual imperio persa”

Cuando uno habla de los ‘persas’ la historia indica que se trata del mayor imperio oriental antiguo. Estos muchachos tuvieron la capacidad de unificar diferentes pueblos conformando una potencia que avanzaría sobre territorios fértiles, que se extendían desde el Mar Mediterráneo hasta el océano Índico.
Curiosamente, en todo este proceso, aparece la figura de ‘Ciro II: el Grande’, el rey fundador del Imperio Persa, quien a través de sus conquistas, permaneció durante doscientos años como el creador del mayor imperio conocido hasta el momento.
Parece que el tiempo se ocupa de repetir momentos, porque salvando las diferencias contextuales, Ciro Martínez y su banda parece ser poseído por esta figura histórica en cada show, tal como el que vivimos el sábado 05 de octubre, en Orfeo Superdomo.

LA HISTORIA VUELVE A SUCEDER

A las 22.15hs, sonó el primer acorde que enardecería a los 6000 presentes. Sí, están leyendo bien: 6000 personas. Este fue el indicio número uno de que Ciro y Los Persas tiene un fuerte impacto en la gente, al punto de provocar un ambiente lleno de música, pasión y admiración.
La noche comenzó con ‘Similar, ‘Banda de garaje’, ‘Pistolas’, ‘Barón rojo’ y ‘Canción de cuna’. En este punto, el traje con el que Ciro había pisado el escenario se convirtió en una camisa roja acompañada de un recuerdo muy personal: Katja, su hija mayor, cuando apenas tenía siete años, le pidió que le escribiera una canción. Así surge ‘Canción de cuna’, una letra muy dulce, que hizo extensiva a sus otros hijos, Manu y Ale, y que contiene significados que sólo un padre puede entender.
Pero la cosa no quedó ahí. Resulta que un día Katja creció, juntó sus pertenencias y se fue a vivir sola. Y ya la cosa se complicó para Ciro, que como todo papá, vivió una fuerte confusión de emociones que plasmó en ‘Hoy te vas’.

EL ESPÍRITU DE LOS PIOJOS PRESENTE

El recital cambió su dinámica y los clásicos no tardaron en llegar: Miguel ‘Micky’ Rodríguez ingresó en un carrito de supermercado, tocando las primeras melodías de ‘Tan solo’, después de haber agitado con ‘Luz’. El encuentro fue explosivo y dejó en claro la buena relación que los une con Ciro Martínez.
No fue en el único instante del show que hicieron de las suyas juntos: ‘Como Alí’, ‘Ruleta’ y ‘Genius’ nos trasladaron a las viejas épocas de Los Piojos, donde todo comenzó. Volver a las raíces, o mejor dicho, no olvidarlas, parece ser la mejor receta para triunfar.
La despedida de ‘Micky’ incluyó una chicana por sus ojotas y una invitación a verlo con su nueva banda, ‘La que Faltaba’, en Club Paraguay en la madrugada de esa misma noche.

EL AMAGUE CONSTANTE DE IRSE Y VOLVER

Nos mantuvieron al límite toda la noche, inclusive cuando se despidieron. Ocurre que cuando se iban a ir, aparecían y más recargados que antes. En esta vuelta sonaron ‘Ciudad animal’, ‘Me gusta’, ‘Juira!’, ‘5 bestias’, ‘Astros’, ‘Atún’ e ‘Insisto’.
Sobre el final no se quedaron atrás y nos regalaron una excelente versión de ‘Farolito’ fusionada con ‘Balneario de los tres crotos’ y ‘Muevelo’. Para terminar, el adiós fue de la mano de ‘Noche hoy’, concluyendo un show que tuvo tres ingredientes claves para el éxito: ganas, pasión y humildad.

SABER SER UN IMPERIO PERSA

Ciro y Los Persas son de esas bandas que supieron sobrevivir a la separación de un grupo con peso, como eran Los Piojos, y ser una consecuencia perfecta para el mundo de la música. No sólo arrancaron con la timidez de quienes recién comienzan sino que lograron conquistar nuevos públicos, tal como los persas en las épocas del Imperio.
Su nombre coincide con su esencia: tienen fuerza, tienen convicción, tienen vocación. Nacieron para cautivar a la gente y eso se ve en cada presentación, las cuales son pensadas desde las luces hasta el vestuario. La buena onda que tienen sobra. Y así como Ciro nos recordó que Córdoba fue el primer lugar donde se animaron a dejar todo en la cancha como Ciro y Los Persas, esperemos seguir siendo el público que representa el motivo por el cual siempre regresar.

Crónica por Florencia Lanter y Fotografías por Dayana Olmos para www.delaviejaescuela.com

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